Etiquetas

,

cocallavaneres01

“Hacia mas de cien años que su bisabuelo había abierto una pequeña pastelería en la misma plaza del pueblo. Después le siguió su abuelo, su padre y ahora era él mismo el que regentaba el negocio familiar. Pero las cosas no iban muy bien últimamente. En el local de enfrente habían abierto, hace dos años, una tienda americana que vendía pastelitos de esos con agujero en el centro. Desde entonces las ventas habían ido bajando poco a poco y de seguir así tendría que cerrar en pocos meses. Esa idea lo machacaba cada día hasta el punto de no poder dormir a penas.

Su pastelería era una auténtica maravilla. Conservaba el mismo aspecto que cuando la inauguraron un siglo atrás. Los muebles y mostradores de madera de roble. Las vitrinas llenas de preciosos botes de cristal con dulces de colores y monas de pascua envueltas en papel celofán. Una preciosa lámpara de lagrimas de cristal en el centro del techo y las cortinitas del escaparate de encaje de bolillo hechas por su bisabuela. Y el olor. Ese aroma dulce mezclado con el de bollos recién hechos y chocolate caliente. En resumen, una delicia para los sentidos.

Pero nada, cada día entraban menos clientes y el tenía que ver desesperado como los jóvenes hacían cola en el otro moderno local, para comerse uno de esos roscos de ingredientes impronunciables. Tenía que pensar algo. No podía permitir que su negocio se fuera a pique. lucharía por sacarlo adelante. De pronto, se le ocurrió una idea. Rescataría del libro de recetas del bisabuelo algún pastel olvidado y le daría su toque personal. Se lo quitarían de las manos, estaba seguro. Abrió la libreta de tapas marrones y pasó cuidadosamente las hojas amarillentas. La receta de los pastelillos de piñones, los mazapanes, la crema pastelera, los deliciosos hojaldres. Tuvo una idea, si todas esas recetas por si solas eran deliciosas, si las unía todas el resultado tenía que ser espectacular.

Tomó una plancha de hojaldre y le puso por encima la deliciosa crema pastelera especialidad de la casa, un poquito de canela y otra plancha de hojaldre. La pintó de anís y huevo y le puso unas piñones junto con una generosa capa de azúcar. Metió el pastel en el horno y al poco rato un delicioso aroma inundó el obrador. Tenía un aspecto delicioso.

Decidió ponerla en el escaparate y abrió la puerta para que el olor atrapara a los transeúntes. Así fue, no tardaron en entrar los primeros clientes llevados por la curiosidad y el olfato. Él les obsequió con un generoso trozo de la que llamaba ya su coca. ¡que pastel tan delicado! Maravillosa textura, maravilloso aroma y sabor. Pronto se extendió la noticia por el pueblo y la gente empezó ha hacerle numerosos encargos.

La fama atravesó las fronteras de la comarca y se extendió por toda Cataluña. Venían desde lejos a probar la afamada coca de Llavaneres y por descontado el resto de dulces y pasteles que salían de aquel obrador. Por fin se habían solucionado sus problemas, su bisabuelo seguro que se sentía orgulloso de él. El futuro de la pastelería tradicional estaba asegurado“.

Ana C.

cocallavaneres04

Una vez más otro magnífico relato de mi gran amiga Ana C. Como en toda receta tradicional y con historia ésta no podía ser menos!!! A pesar de ser una receta con historia no tiene demasiada historia (al menos yo no la conozco) pero eso lo ha solucionado Ana como solo ella lo sabe hacer…

Este domingo Mila de Milicocinillas nos retó a hacer un postre típico de nuestra zona, así que no me lo pensé dos veces porque esta coca triunfa allá donde va y es de un pueblo que está muy cerquita del mío. Es la típica coca de crema que compras en la pastelería para celebrar cualquier ocasión: “el postre por excelencia de la gastronomía local que ha adquirido fama nacional”. Como decía, no tiene demasiada historia… simplemente es histórica por los años que se lleva haciendo y la fama que la precede. Debe su nombre a su creador, un conocido pastelero de Sant Andreu de Llavaneres: Gaspar Sala i Ros que falleció el pasado mes de febrero, y ésta es mi manera de homenajear a este gran pastelero que recibió el premio de la Coca de Oro por parte del Ayuntamiento del pueblo en el 2012 para reconocerle una vida de dedicación al gremio pastelero y a Llavaneres. “Una dedicación que le venía de tradición familiar: el abuelo y la madre, que ya hacían de panaderos en Llavaneres. La pastelería de su familia tiene más de doscientos años de historia y la saga continúa, con las hijas y su nieto”. (Fuente: La Vanguardia)

Evidentemente la auténtica receta no la conozco pero eso no me impide hacerla a mi manera, siempre respetando su forma tradicional que es rectangular. En teoría lleva una especie de mazapán, pero sinceramente la hice una vez y no nos gustó para nada en casa… Posiblemente no elegí una buena receta de las que encuentras por Internet… así que me la hice a mi manera teniendo en cuenta que los ingredientes básicos son el hojaldre, la crema pastelera y los piñones, y como en casa nos encanta el anís en los postres pues ahí que se lo añadí. Así que aquí os dejo mi versión de esta coca tan conocida…

cocallavaneres03

Qué vamos a necesitar… (para 2 cocas)

Y cómo las vamos a hacer…

1. Ponemos a remojo los piñones en el anís y reservamos.

cocallavaneres05

2. Estiramos el hojaldre por las esquinas hasta dejarlo rectangular. Doblamos por la mitad y marcamos el centro que es por donde cortaremos dejando dos rectángulos de igual tamaño.

cocallavaneres06

3. Ponemos uno de los rectángulos de hojaldre sobre papel de horno y lo pinchamos con un tenedor. Pincelamos con anís y cubrimos con la crema pastelera dejando un borde alrededor de aproximadamente 1 cm. Espolvoreamos con un poquito de canela en polvo por encima de la crema.

cocallavaneres07

4. Llevamos el borde hacia arriba dejándolo como si fuera un cajón y cubrimos con el otro rectángulo de hojaldre. Apretamos los bordes con los dedos para sellarlo bien y que no se nos abra el hojaldre al hornear. Dejamos reposar media hora en la nevera (para hornear es mejor que esté bien frío el hojaldre).

cocallavaneres08

5. Precalentamos el horno a 250º y ya podemos decorar nuestra coca de la siguiente manera. Pincelamos con anís primero y después con huevo batido. Espolvoreamos abundante azúcar por encima y después dejamos caer los piñones que teníamos remojados en el anís. Por último espolvoreamos más azúcar y salpicamos con los dedos mojados en anís por toda la superficie de la coca.

cocallavaneres09

6. Horneamos a 200º durante 20 minutos. Los primeros 15 minutos con ventilador y si vemos que ya está bien dorada (que no quemada) apagamos el ventilador los últimos 5 minutos.

cocallavaneres10

7. Dejar enfriar bien antes de comer!!!! (si podéis jejejeje)

Yo necesitaba hacer las fotos porque me quedaba sin luz (culpa de mi amiga Myriam de Como Agua para Chocolate, y ella ya sabe de qué estoy hablando jijijiji) así que no la dejé enfriar y estaba blanda tal y como se ve en las fotos. Pero, en realidad ha de quedar crujiente!!!! Myriam, amor mío, si es que siempre me lias!!! Nos ponemos a hablar y se nos hacen las mil… jejejejeje (es broma… para una vez que me lía!!!) Pero mira que merienda-cena me he pegado más rica… (aunque las fotos del paso a paso sean un desastre…)

cocallavaneres02

Aún así… a que tiene buena pinta???

Si quieres puedes descargarte la ficha imprimible que he preparado con esta receta pinchando en la imagen

cocallavaneresminiatura

Anuncios